Una resolución en la cual le exigen al Gobierno y al presidente, Juan Carlos Varela, la anulación del proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco, y a devolverles todas las tierras que les pertenecen, aprobaron ayer residentes de la comarca Ngäbe Buglé agrupados en el movimiento 22 de septiembre.
Igualmente, solicitaron revisar en su totalidad la Ley 11 de 26 de marzo de 2012, que prohíbe la explotación minera, y crea un régimen especial para la protección de los recursos hídricos y ambientales en la comarca, alegando que atenta contra los intereses de la cultura de estos pueblos, pues en su articulado es contradictoria.
Advirtieron que el río Tabasará, donde se desarrolla el proyecto, no se vende, y que lo defenderán hasta la últimas consecuencias.
DESAIRE
Ayer, unos 800 habitantes de la comarca se quedaron esperando al presidente Varela, a quien invitaron para que se acercara a Caña Blanca, donde están apostados desde hace una semana.
En el área, desde donde se puede apreciar la hidroeléctrica y los márgenes del Tabasará, los indígenas improvisaron un lugar techado con hojas de pencas para hacer la concentración.
La cacica regional suplente, Clementina Pérez, explicó que la intención de los ngäbes y buglés no es buscar una confrontación con el gobierno, porque bajo lo lineamientos de la iglesia Mama Tata desean la paz, la libertad, la justicia y la unidad.
Agregó que no están peleando nada que no les pertenezca, porque ellos estaban primero que la empresa.
Mientras, el pastor de esta iglesia, Santiago Rodríguez Montezuma, dijo que lo único que le están exigiendo a Varela es que cumpla con su promesa de campaña, de abolir este contrato y de atenderlos cuando ellos lo requieran.
Esta semana, el Presidente pidió a los indígenas que se abran al diálogo, y aprovechó para excusarse por no poder asistir al área, debido a compromisos previos.
Respecto al pedido de cancelar el contrato de la hidroeléctrica, señaló que “esta es una situación difícil, que hay que dialogar”.
Mientras, una vocera presidencial dijo ayer que esta inquietud se iba a tramitar al Ministerio de Gobierno.

