El Movimiento 10 de Abril (M-10), que lideran la cacica Silvia Carrera y Ricardo Miranda, llamó ayer en la tarde con “urgencia notoria” al presidente de la República, Juan Carlos Varela, para que atienda de una vez por todas la petición del pueblo ngäbe buglé de cancelar el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco.
Rolando Carpintero, alcalde del distrito de Müna, insistió en que ya el pueblo se está cansando de que no haya una respuesta por parte del mandatario.
Por ello, agregó que aunque no quieren violencia, no pueden prever lo que hará el M-10 si no se acoge la solicitud de atender el reclamo del pueblo ngäbe.
“Este domingo tomaremos una decisión importante, y aunque no quiero que el pueblo salga a las calles, sabemos que ya está cansado de tantas mentiras”, afirmó.
En un comunicado al país, el M-10 exige “el fiel cumplimiento y la obligatoriedad de respetar y garantizar los derechos básicos de los pueblos originarios”.
Compás de espera
En tanto, Toribio García, cacique regional de Kodriri y líder del Movimiento 22 de Septiembre (M-22), cuyos seguidores siguen apostados en un campamento improvisado en los portones del proyecto Barro Blanco, dejó claro que no se moverán de allí hasta el viernes 26, cuando venga el presidente Varela, de quien esperan hable claro sobre la cancelación de la hidroeléctrica.
Vicepresidenta habla
Si bien la Presidencia de la República ha mantenido el mismo discurso de invitar a los ngäbes al diálogo, ayer, en una entrevista hecha por Televisora Nacional a la vicepresidenta Isabel de Saint Malo de Alvarado, quien presidió la Mesa de Diálogo por Barro Blanco, dio un nuevo giro a la polémica.
La también canciller de la República informó de la intención de ampliar la mesa de diálogo al permitir que otras dirigencias indígenas se sumaran a las conversaciones, dado que durante 18 sesiones solo se habló con un pequeño grupo.
Congreso y diputados
Según la vicepresidenta, e implicaría incluir al Congreso General Ngäbe Buglé, diputados, al culto Mama Tatda y otros que no pueden seguir siendo ignorados, porque desean opinar del tema.

