El cuerpo de seguridad del presidente Juan Carlos Varela fue sorprendido ayer por un grupo de pobladores del asentamiento informal de Nueva Esperanza, ubicado en La Chorrera, provincia de Panamá oeste, que interceptó la caravana en la cual viajaba el mandatario.
Los precaristas cerraron la vía en los precisos momentos en que la comitiva de Varela transitaba hacia el sector de El Progreso en Puerto Caimito, y luego de un intercambio de palabras le solicitaron que se apeara del automóvil y recorriera parte del caserío
Las 500 familias que desde hace 10 años ocupan esta finca reclaman la adjudicación de las aproximadamente cuatro hectáreas.
Además de la legalización del predio, estas personas piden que el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) los incluya en el programa Techos de Esperanza.
Isaac Meléndez, vocero de los invasores, dijo que el supuesto dueño de las tierras no ha aportado documentos que lo respalden, aunque se comprobó que la finca fue dada en fideicomiso a la Caja de Ahorros.
Agregó que durante el pasado gobierno lograron reunirse con el entonces viceministro del Miviot, Carlos Dubois, con representantes de la Caja de Ahorros y con los supuesto dueños del terreno, aunque no se llegó a ningún acuerdo.
PRIMER PASO
Al respecto, Varela, indicó que la legalización del terreno que ocupan estas familias es el primer paso antes de incluirlos en cualquier proyecto del Miviot.
Asignó al ministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Mario Etchelecu, la tarea de verificar el estatus de las tierras e iniciar un diálogo con los dueños de la finca.
Según Etchelecu, para las próximas semanas la dirección de Asentamientos Informales podría iniciar el censo de las familias residente en este sector.
Agregó además que en el corregimiento de Puerto Caimito se invertirán $15.4 millones a través del programa Techos de Esperanza, lo que equivale a $500 por vivienda.

