La población infantil de dos localidades del distrito de Capira, en Panamá Oeste, es la principal víctima de un brote de leishmaniasis cutánea, que ha afectado también a docentes de dos escuelas de esta región.
Esaúl Acosta, maestro de la escuela de Trinidad Arriba, corregimiento de El Cacao, indicó que al igual que otros dos estudiantes de su grupo, él también ha sido afectado por la enfermedad.
Los niños, quienes presentan lesiones dérmicas en el rostro, brazos y piernas, no están recibiendo el tratamiento médico consistente en la aplicación de varias dosis de Glucantime.
La razón de ello, dijo el docente, es la falta de un transporte regular de pasajeros para movilizarse hacia el centro de salud más cercano, ubicado en el corregimiento de Lídice.
El propio Acosta dijo haber abandonado el tratamiento por esta causa y por los efectos adversos que le causaba el Glucantime.
“La opción consiste en dos parches con una pasta aplicados por una persona de la comunidad”, un tratamiento rechazado por el Ministerio de Salud (Minsa).
Una situación similar se registra en la escuela de El Chileno, a una hora de Trinidad Arriba, donde dos maestros padecen el mal, así como varios alumnos.
No obstante, el director provincial de Salud, Joaquín Chang, aclaró que en 2015 solo se han tratado seis casos de la infección en toda la provincia, dos de ellos de El Chileno y Trinidad Arriba.
Según Chang, dos de los educadores afectados rechazaron el Glucantime, para optar por los parches, un tratamiento que, advirtió, no debe ser ensayado en niños.
Actualmente, el Instituto Conmemorativo Gorgas realiza un estudio en todas las zonas endémicas de la provincia, para determinar si los perros son otro hospedero de este parásito.
En 2012, el Minsa denunció una red que vendía falsos tratamientos para la infección, mediante parches de antimonio que ayudaban a combatir las úlceras, pero que en el fondo no la curaban.

