El Ministerio de Salud (Minsa) dio un plazo de seis meses al Municipio de La Chorrera, en la provincia de Panamá Oeste, para que corrija una serie de deficiencias sanitarias existentes en el matadero de este distrito.
Una de estas anomalías, dijo el director provincial del Minsa, Joaquín Chang, es la forma de descartar la sangre, producto del sacrificio de reses y cerdos.
En vez de ser depositada en una laguna de oxidación, es vertida en tanques que luego son enviados al relleno sanitario en Playa Chiquita.
Se intentó conocer la opinión de Sergio Díaz, gerente de la Empresa Metropolitana de Aseo (Emas), responsable de administrar el basurero, pero no fue posible.
Otra de las irregularidades detectadas fue el uso de hachas para descuartizar reses, debido a que la sierra eléctrica está dañada.
En el cuarto frío del matadero también se detectaron hongos en las paredes, techo y lámparas.
Pero pese a las infracciones sanitarias, el doctor Chang aseguró que la carne procesada de este matadero es apta para el consumo humano, aunque aseveró que se requiere construir un nuevo recinto de sacrificio.
A juicio de Carlos Sánchez, concejal de La Chorrera, de realizarse los arreglos necesarios, este macelo podría operar 10 años más.
A su vez, el alcalde del distrito, Tomás Velásquez, tildó de “positivo” el acuerdo logrado con el Minsa para efectuar mejoras al centro.
Las reparaciones por realizarse requerirán de una fuerte inversión. Dentro del presupuesto de 2015, la alcaldía destinó 383 mil 648 dólares para esta operación.
El alcalde aseveró que en un plazo de tres meses se podrían cumplir con todas las exigencias del Minsa.

