La delegación ngäbe buglé que participa en la mesa de diálogo por Barro Blanco reafirmó su decisión de exigir la cancelación del proyecto hidroeléctrico, que se levanta sobre el río Tabasará, por la empresa Generadora del Istmo, S.A. (Genisa).
En la octava jornada de estas conversaciones, la cual continuó en Tolé, Chiriquí, hablaron Manolo y Ricardo Miranda, seguidos de la cacica general, Silvia Carrera. Los tres coincidieron en demandar la suspensión definitiva de la millonaria obra.
Sus planteamientos se han mantenido igual que al principio de la mesa, pese a que representantes del Gobierno, como el ministro de Seguridad Pública, Rodolfo Aguilera, insisten en que hay voluntad de todas las partes para avanzar en el tema.
“Se está hablando con sinceridad en esta mesa”, expresó el ministro.
No obstante, y frente a la insistencia de los originarios, Julio Vaccaro, ejecutivo de Genisa, también sostuvo que antes de desarrollar la obra, la empresa hizo todas las consultas necesarias, incluyendo a las comunidades aledañas al proyecto.
Sin embargo, en reciente declaraciones emitidas por el líder indígena, Ricardo Miranda confesó que “el Gobierno no tiene la mínima intención de cancelar el proyecto hidroeléctrico y solo nos está dando vueltas, permitiendo la dilatación de la empresa Genisa”.
Ante esto, dijo que la dirigencia estima que es inminente una movilización masiva de todo el pueblo indígena de Panamá, para que Barro Blanco se cancele.

