La dirigencia indígena en la mesa técnica por el tema de Barro Blanco decidió abandonar el diálogo y anunció protestas por la negativa del Ejecutivo de cancelar el proyecto.
La dirigencia indígena ante la mesa técnica por el tema de Barro Blanco decidió ayer abandonar el diálogo y prepararse para luchar en las calles, ante la negativa del Gobierno de cancelar el proyecto.
Un vocero de la delegación originaria informó de que se convocará a conferencia de prensa este jueves, para anunciar sus acciones ante la postura del Ejecutivo.
Más temprano, la cacica general, Silvia Carrera, afirmó sentirse burlada con la decisión del Ejecutivo, en esta mesa técnica y por la ausencia de la vicepresidenta Isabel de Saint Malo de Alvarado. “Demostramos incompatibilidades en el proyecto y el Gobierno no ha hecho nada”, expresó.
A su vez, Roberto Meana, director de la Autoridad de los Servicios Públicos, aclaró que el Gobierno no dijo que la empresa Generadora del Istmo, que ejecuta el proyecto, debe salir de la construcción, sino que estableció seguir con la agenda de trabajo ya presentada y resolver incompatibilidades.
Tras la decisión del bando indígena, la Presidencia de la República, en comunicado emitido, volvió a llamar al diálogo a los sectores indígenas y campesinos, para lograr “acuerdos frente las diferencias subsanables”.
Reiteró su pleno respeto a la seguridad jurídica, ya que sostiene que el Estado panameño considera que es de interés nacional la continuidad del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, y que hay mecanismos para garantizar los derechos humanos de las comunidades aledañas a la represa.

