Los obreros bananeros que quedaron discapacitados por haber perdido la visión parcial o totalmente dieron hasta el 15 de junio próximo de plazo para que el Gobierno reactive los subsidios que el Programa de Ayuda Nacional (PAN) le otorgaba a las víctimas de los disturbios de julio de 2010 en Changuinola, cuando se rechazaba la Ley 30 de 2010 o “ley chorizo”.
El presidente del Comité de Afectados del 8 de Julio, Jacinto Quintero, dijo que los 78 obreros lesionados que no han podido incorporarse al trabajo están esperando que este 15 de junio el PAN les pague los subsidios que prometió su director, Giacomo Tamburelli.
El subsidio se concedió hasta diciembre de 2010 y consistía en $250 mensuales. A ello se suma un aporte de $150 mensuales que les brinda la Secretaría Nacional para Atención a Discapacitados. Sin embargo, luego de reiteradas protestas, Tamburelli prometió que gestionaría la reactivación del subsidio este mes, pero sin incluir pago retroactivo.
Quintero agregó que en estos disturbios se registraron unos 700 obreros afectados, de los cuales unos 622 han podido incorporarse a sus labores en el cultivo del banano.
“Los trabajadores la están pasando muy mal, no tienen qué comer, porque no pueden valerse por sí mismos y no pueden trabajar en ninguna parte, porque han quedado discapacitados”, precisó el dirigente.
De incumplirse la promesa de reactivar el subsidio, el Comité de Afectados anunció el cierre del puente sobre el río Changuinola.
En tanto, el comité lucha ante otras instancias internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para que el Gobierno reconozca y pague una indemnización por $40 millones a los trabajadores afectados en los disturbios.
Pese a que el Comité reporta 78 afectados visuales, el informe de la comisión investigadora designada por el Gobierno indicó que los disturbios de julio de 2010 dejaron 700 heridos por perdigones, de los cuales 67 sufren pérdida parcial de la visión y otros 2, pérdida total. De los enfrentamientos resultaron 2 muertos por proyectiles y 56 policías heridos, uno de ellos de bala.

