El monumento de cerro El Gaital, integrado por los cerros Pajita, Caracoral y Tortuga, se ha convertido en uno de los 20 sitios de observación de aves que existen en El Valle de Antón y que despiertan el interés del turista ornitólogo.
Mario Bernal Greco, observador de aves y presidente del grupo Panamá Naturalist Guide, ha registrado en su andar diferentes fenómenos migratorios que han realizado las aves, incluyendo las que existen en el cráter del volcán de El Valle.
Aunque son fenómenos transitorios, el turista siempre tiene la oportunidad de observar algo nuevo aquí.
Según Bernal, dentro del poblado, ubicado en el cráter de un volcán, hay senderos interpretativos sencillos y fáciles de recorrer y donde las aves frecuentan.
De los 3 mil 500 turistas que llegan al lugar cada año, un 40% se dedica a la observación de aves. La observación de aves se hace hasta en las vías internas de El Valle, y en algunos hostales y cabañas, donde sus dueños han empezado también a atraer a las avecillas colocándoles alimentos y agua.

