Las tierras altas de la península de Azuero figuran como las más propensas a incendios forestales, por lo que sus moradores organizan una brigada de control de fuegos, sobre todo en la cordillera de cerro Quema, una de las zonas más importantes de refugios de vida silvestre, ubicada en el Valle de Tonosí, provincia de Los Santos.
En esta área se continúa utilizando el fuego como práctica habitual para la quema de rastrojo y la creación de pastos, sobre todo durante la estación seca.
Ilda Candanedo, gerente del proyecto en cerro Quema, explicó que en esta zona se cuenta con un bosque de 32 hectáreas y otros segmentos de bosques que se están conservando, y donde se refugian especies en peligro de extinción.
Por ello, agregó que el propósito de la brigada forestal es estar preparada durante la temporada seca, período en el cual se registran las quemas en la región, para resguardar la flora y la fauna. Además, manifestó que se brindará apoyo a los dueños de fincas donde haya riesgo de incendio.
Fuentes de la Autoridad Nacional del Ambiente señalaron que los vientos y el calor hacen que en este territorio las quemas se propaguen rápidamente, ocasionando el empobrecimiento de los suelos utilizados para la agricultura.
