El presidente de la República, Juan Carlos Varela, manifestó su preocupación por el impacto de la delincuencia e inseguridad en el país, especialmente lo relativo a la violencia familiar.
Dijo que aunque las estadísticas de homicidios marquen una disminución del 25%, no es suficiente para él e instó a la población a no ser indolente ante la criminalidad y ayudar a prevenir acciones como la violencia doméstica y el tráfico de drogas, que están haciéndole un grave daño al país.
Sus declaraciones se dieron ayer en el gimnasio de la escuela Abelardo Herrera de Aguadulce, en Coclé, adonde concurrió para lanzar su programa de sanidad básica en este distrito.
La orden de proceder fue entregada por el mandatario al consorcio Obras Civiles y Sanitarias para la construcción de 306 unidades sanitarias, en Barrios Unidos, cuya inversión alcanza un monto de un millón 11 mil dólares, las cuales deberán concluirse en un plazo de ocho meses calendario.
Fue la octava autorización para iniciar el proyecto de sanidad básica que en Aguadulce beneficiará a 900 personas, y en el país ya son 120 los corregimientos licitados.
Jorge Herrera, alcalde de Aguadulce, expresó su agradecimiento por los proyectos e inversiones programados para Aguadulce, al tiempo que reiteró que son obras que se requieren para la reactivación económica y comercial del distrito.
puerto será licitado
El jefe de Estado también anunció la apertura de la licitación para ampliar y remodelar el puerto de Aguadulce, para el que, aseguró, ya hay consorcios internacionales interesados en desarrollarlo, así como la reactivación de las obras del alcantarillado de Aguadulce.
Hizo el lanzamiento del programa Barrios Seguros para el corregimiento de Pocrí, en el que participan 50 jóvenes en riesgo social.
Barro Blanco
El Presidente también fue cuestionado por no acudir al diálogo de Barro Blanco. Al respecto subrayó que la vicepresidente Isabel de Saint Malo de Alvarado le ha pedido su presencia el 2 de julio, en la mesa ampliada a la que asistirá y que es posible que se reúnan en Tolé ese día.
Solicitó a los indígenas que bloquean la entrada a la empresa que se retiren para asegurar que se culminen los trabajos que fueron pactados para proteger la presa y que no colapse, porque ese sería un error que pondría en riesgo vidas humanas.
Primero el diálogo
Aseguró que el hecho de que se terminen esos trabajos no significa que se pondrá en marcha la hidroeléctrica.
“Esa presa no va a entrar en funcionamiento hasta que el diálogo no lo decida de una forma u otra, pero hay que asegurar que la presa no colapse”, insistió, al tiempo que enfatizó que para que el diálogo avance es necesario que los indígenas acojan esa solicitud.

