Activistas de derechos humanos insistieron en la necesidad de que el Gobierno, ponga mayor atención a las situaciones de violencia que se registran en la provincia de Panamá Oeste, en especial por las actuaciones de presuntas células de pandillas provenientes de la capital.
Alberto Petit, vocero de la Secretaría de Defensa Ciudadana del Centro de Promoción de Derechos Humanos, aseveró que tan solo en enero, cuatro personas han sido asesinadas en distintas circunstancias.
Preocupan además, los mensajes amenazantes que supuestos integrantes de pandillas hacen circular a través de redes sociales.
Petit abogó por una reunión con todas las autoridades de los distritos de La Chorrera y Arraiján, para definir estrategias que ayuden a frenar la violencia.
Lamentó que los programas que se elaboraron a través del programa Ventana de Paz, y que fue respaldado por varias organizaciones de las Naciones Unidas, hayan quedado archivados.
Por su parte, Ricardo Castillo, presidente del Centro de Investigación y Promoción de Derechos Humanos, opinó que la violencia está aumentando en esta provincia.
Castillo, dijo que las nuevas autoridades deben interesarse en retomar los planes de Ventana de Paz, como una manera de pacificar los barrios y “que no sean letra muerta”.
Aseguró además que la situación con las pandillas “está en un punto límite”, en donde aun es posible controlar la situación y evitar que alcancen niveles de organización similares a los existentes en otras provincias.
El alcalde de La Chorrera, Tomas Velásquez, dijo estar apoyando el programa Barrio Seguro, aunque es consciente de que no todos los jóvenes en riesgo social lo están aceptando.
No obstante el comisionado jefe de la zona de policía de Panamá Oeste, Nadin García, rechazó la existencia de pandillas en esta región del país.
Ello se evidencia, dijo, en la forma como operan estos supuestos pandilleros y que califican más como grupos delincuenciales, la mayoría de los cuales ha sido capturado.
Según el comisionado García, en enero de 2014 se registraron seis homicidios, dos más que los ocurridos a la fecha en 2015.

