El gobernador de la provincia de Darién, Humberto Ramos, solicitó al Ministerio de Comercio e Industrias se regule la extracción artesanal de oro, en beneficio de las comunidades darienitas dedicadas a la actividad, tras abandonar por décadas la agricultura de subsistencia.
Ramos escuchó las quejas de los residentes del corregimiento de Tucutí y de poblaciones aledañas al río Balsas, donde se practica la extracción artesanal del mineral, los que expusieron que son perseguidos por las autoridades y agentes del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), por dedicarse a este menester.
Según el gobernador, los moradores de Tucutí y poblaciones aledañas venden el poco oro que extraen del río, entre $30 y $40 por gramo, para sostener a sus familias.
En este momento no lo pueden hacer, acotó, por falta de una regulación.
Dejó claro que las motobombas extractoras de mineral decomisadas por el Senafront pertenecían a personas no residentes del área, las que no practicaban la minería de forma artesanal.
Dado que la dirección regional de Comercio e Industrias en Darién no está facultada para emitir este tipo de normas, solicitó al despacho superior en la ciudad capital, que regule esta actividad para que las familias de bajos recursos puedan ejercer su modo de vida.

