Desde que en el año 2009 las fincas bananeras ubicadas en Puerto Armuelles fueron abandonadas, la maleza, las alimañas y los árboles de guarumo se tomaron el espacio que antes ocupaba el próspero banano.
Esta situación golpea a sus moradores, quienes por años solo aprendieron a cultivar y tratar la fruta que hoy se ha escapado de sus manos.
Ante esta realidad, el arquitecto porteño Héctor Palacios, quien emigró hace 20 años a Estados Unidos, no se ha quedado de brazos cruzados y junto a otros socios promueve el denominado Plan Estratégico de Recuperación Integral de Desarrollo para el Barú.
La iniciativa consiste en desarrollar en la antes próspera zona bananera un plan que tenga como ejes principales el turismo, la logística y la actividad agrícola, aunque ya no en el cultivo de la fruta.
“Lo que se busca es integrar clusters de empresas de logística internacional, turismo y producción para generar en cinco años cerca de 3 mil empleos”, dijo Palacios.
Para lograrlo ya el pasado 31 de marzo dictó vía internet una teleconferencia a 10 inversionistas interesados.

