Decididas a defender el recurso hídrico, vital para la especie humana, animal y vegetal, agrupaciones de varias regiones del país compartieron una mesa de debates en la ciudad de Chitré.
Reynaldo García, presidente del Comité Salvemos el río La Villa y anfitrión de la jornada, destacó que no solo la contaminación de este caudal les preocupa, sino el tema de las concesiones mineras que se han dado en Herrera y Los Santos.
La Villa y Tabasará
“Nos identificamos con el pueblo ngäbe y el río Tabasará y este pueblo se identifica con el problema del río La Villa”, expresó, al ponderar la coincidencia de lucha entre la comunidad azuerense y el pueblo indígena.
Aseguró que el río La Villa no ha desaparecido y menos el Comité. Por esta razón, dijo, la pelea se mantiene, y para ello se organizan, para lograr la personería jurídica.
Resaltó que el Comité sigue monitoreando el área, haciendo visitas a la empresa Campos de Pesé y a las quebradas que, en la práctica, han perdido su caudal.
De igual forma, indicó que siguen coordinando con los compañeros de Macaracas en su lucha por sanear las aguas del río Estivaná, fuente de agua de la región.
Mineras contaminan
En esa vía, dijo que también están pendientes de la concesión minera otorgada en la comunidad de La Pitaloza de Los Pozos, la cual atenta contra la integridad de la quebrada Piedra, primer surtidor del río La Villa.
Como corolario, el presidente García adelantó que pronto se celebrará el Foro del Agua, organizado por La Alianza Estratégica Nacional, para tratar este tema.
Barro Blanco
Al intervenir, Rolando Carpintero, alcalde del distrito Müna, indicó que aunque la mesa de Diálogo de Barro Blanco concluyó el pasado 2 de abril, para el jueves 16 entregarán unos documentos que el Gobierno tendrá que analizar.
“Hasta el momento le hemos demostrado al Gobierno que no hay compatibilidad alguna entre la empresa Genisa y el pueblo ngäbe”.
Cerro Quema
A su vez, Milciades Pinzón, del Frente Santeño contra la Minería, recordó que el estudio ambiental hecho en Tonosí para el proyecto de riego reveló que la explotación minera de Cerro Quema era incompatible con el mismo.
Agregó que más preocupante es lo que se descubrió: que bajo los cerros pasa un manto freático con un inmenso volumen de agua, y que de seguir el proyecto minera afectará a todo Azuero.

