“Estamos preocupados. Si a Garachiné llegan estos oleajes provocados por las mareas de fondo o de leva, como las que se dieron en otras partes del país, podríamos ser muy afectados, por lo que llamamos a las autoridades a que vean con seriedad este fenómeno en este y otros pueblos del Pacífico darienita”, señaló el alcalde de Chepigana, Tiburcio Jaén.
El funcionario se refirió a la vulnerabilidad de poblados como Garachiné, El Real y Sambú, debido a lo bajo de sus costas y a lo expuesto que estarían ante este fenómeno.
En el caso de Garachiné, ubicado en una amplia ensenada y que ha sido víctima por décadas de las marejadas, indicó que el mar de fondo arrasaría con todas las viviendas de la línea costera, el cuartel de policía, la iglesia y negocios de venta de mariscos que operan frente a la playa, que carecen de protección alguna.
Promesas vanas
En Garachiné, patria del insigne humanista darienita José de la Cruz Herrera, la población se siente engañada, luego de que diferentes gobiernos hayan prometido resolver el problema de los embates marinos desde 1992 y no lo han hecho.
Se construyeron unos gaviones de piedra para contener el avance del mar, pero con el paso del tiempo han desaparecido, penetrando este cada vez más al pueblo.
Sambú y El Real
A su vez, el gobernador de Darién, Humberto Ramos, señaló que el Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de la regional de Darién, entregó los proyectos de muros de contención para Garachiné, Sambú y El Real, comunidades que encaran mayores riesgos frente a los fuertes oleajes y desbordes de ríos, por lo que esperan respuestas.
El director del MOP en Darién, Félix Espinosa, explicó que el proyectado muro de Garachiné tiene una longitud de 800 metros lineales y aunque desconoce su costo, estima que serán varios millones de dólares, ejecución que estará en manos del Consejo Nacional de Desarrollo Sostenible.
El director se solidarizó con los residentes de estos poblados y opinó que con unos buenos muros, como los construidos para la cinta costera o un poco más altos, tendrían más tranquilidad.

