En el distrito de San Félix, al menos cinco comunidades quedarían aisladas si se desploma el puente sobre el río San Juan; en Barú, el zarzo de La Esperanza se cayó hace siete años, y en Renacimiento todavía hay caminos afectados por las lluvias de septiembre pasado.
Son solo algunos de los problemas que desde distintas regiones afectan la red vial de Chiriquí. Los representantes de los corregimientos clamaron, en la última sesión del Consejo Provincial de Coordinación, por la presencia del ministro de Obras Públicas (MOP), Ramón Arosemena, porque en la sede regional no les han dado respuestas.
Agustina Tejada, representante de Juay, distrito de San Félix, explica que las comunidades en riesgo de quedar aisladas serían Potrero de Palma, Boca Macho, Corotú, Camarón y Alto del Rey. Ochocientas familias se verían afectadas y al MOP se le informó ya del problema.
Aminta de Pittí, del corregimiento de Baco, en Barú, señala que cuatro puentes en la zona de Majagual están por caer. Los puentes, aclaró, son usados por obreros y estudiantes.
