Noventa detenidos del centro penal de La Palma, Darién, solicitaron al sacerdote Nicolás Delgado, de la Pastoral Carcelaria de ese vicariato, representarlos ante el Sistema Penitenciario Nacional para que medie en el traslado de que serán objeto hacia cárceles de la capital.
En la petición al religioso le expresan su deseo de que no permita su salida hacia Panamá hasta verificar cómo están los 53 detenidos enviados previamente.
De no lograrse mantenerlos recluidos en La Palma, se le pide que verifique las condiciones de las celdas en que van a ser ubicados, que se les traslade a tiempo a Darién para cumplir con las audiencias y otras diligencias judiciales y que no sufran el hacinamiento que prometieron corregir.
Así mismo, que cuando se construyan los pabellones carcelarios en La Palma se les permita trabajar en ellos.
Al respecto, el reverendo Delgado opinó que no es re- comendable trasladarlos a Panamá, tomando en cuenta lo que ocurrió con los primeros 53, a quienes los presos capitalinos, más peligrosos, los despojaron de sus pertenencias y a otro que se resistió, lo apuñalaron.
Delgado dijo que las autoridades no han tomado en cuenta las sugerencias hechas por la Defensoría del Pueblo de acondicionar el gimnasio en La Palma hasta que se construya la nueva cárcel o mantenerlos en los talleres.
En tanto, en la capital, la ministra de Gobierno, Roxana Méndez, reiteró que el traslado se hará efectivo, toda vez que las condiciones del penal de La Palma son infrahumanas.

