El pueblo de Montijo de Veraguas decidió celebrar con mucho esplendor las fiestas del Rey Momo, durante las cuales las dos tunas, calle arriba y calle abajo, expresaron con pasión, pero de forma respetuosa, la rivalidad que pone el toque de alegría carnestolenda.
Según los entendidos, este año la tuna de calle arriba presentó la reina más elegante, Susette Garrido, los mejores carros y una murga que puso a bailar a propios y visitantes, y de los culecos, ni hablar, con chorros de agua a tutiplén que mantuvieron frescos a los brincadores.
Pero los montijanos de la calle abajo no se quedaron atrás. Su soberana, Marianellys Alvarado, le sobró la alegría y la gracia, lo que hizo difícil compartir aplausos.
Parita, la tapadera
Pero muchos turistas y visitantes prefirieron irse a la colonial Parita, cuya hospitalaria población ofrece también un Carnaval que derrochó agua, alegría, lujo y muchos fuegos artificiales, lo que hizo gozar de lo lindo a los bailadores, desde que se iniciaron las mojaderas.
La rivalidad de las tunas de calle arriba, con su soberana Marta Angélica, y la de calle abajo, Idania Saavedra, lideraron la rivalidad tradicional, con picantes tonadas que lograban las carcajadas de sus simpatizantes, que bailaban al son de una murga rambulera.
Colón goza doble
En la caribeña ciudad de Colón, el gozo fue por partida doble. Mientras que la mayoría se divertía en la coronación de su reina Selena Primera, en el carnaval Renovación de la Alegría en Colón, las iglesias evangélicas organizaban el festival musical y artístico “Gocémonos con el Rey”, en que se presentaban artistas cristianos.
Colaboraron Ismael Hernández, Vielka Corro y Migdalia Grinard.

