La casa de la gobernadora de la provincia de Colón, Jennith Campos, fue escenario ayer de una protesta pacífica protagonizada por unos 20 dirigentes comunitarios y del transporte selectivo, quienes corearon consignas en contra del costo de la energía eléctrica, de la falta de agua potable y de la proliferación de aguas negras y taxis piratas.
“Nuestra protesta es pacífica y no es en contra de la gobernadora, ni del Gobierno, sino por las situaciones que atentan contra los colonenses, las cuales deben resolverse pronto”, indicó el dirigente Elio Llopis.
La gobernadora Campos, quien no se encontraba en su casa al momento de la protesta, dijo vía telefónica que se gestiona una reunión con el gobierno central, y que mañana lunes dará el listado de los dirigentes que acudirán al encuentro.
