Transeúntes que a diario cruzan por el viejo puente sobre el río Sixaola, que une a Panamá y Costa Rica en Bocas del Toro, denunciaron el mal estado de sus tablones y cercas laterales de seguridad, así como la falta de luminarias, lo que le convierte en una “trampa de muerte”.
No obstante, Omar Baker, dirigente sindical, aclaró que el tramo en peor estado es el que corresponde a Costa Rica, cuyo abandono total es notorio.
Por ello, hizo un llamado a las autoridades de ambos países para que gestionen recursos y se cambien tablones y cercas laterales, cuyos alambres se hallan rotos y oxidados constituyendo un peligro para lugareños y turistas que por allí pasan.
Felimenio Carrasco, a cargo de la dirección regional de Obras Públicas, informó de que en breve se cambiarán los tablones y luminarias a través de la Oficina de Electrificación Rural.

