El alcalde de Chepigana, Tiburcio Jaén, cuestionó la ineficacia del Programa Nacional de Desarrollo Local (Pronadel) en esta provincia, la más necesitada del país.
Para que Pronadel sea funcional en Darién, sostiene, se requiere de una secretaria, un contador y técnicos (ingenieros) que elaboren los perfiles de los proyectos, por lo que a los consejos municipales y provinciales les lleva meses y hasta un año lograr la ejecución de las obras comunitarias.
“Este distrito tiene 16 corregimientos y aún hay pendientes muchas obras de 2014, cuyos perfiles ni siquiera han ingresado en los formularios de inscripción y menos se han subido a PanamáCompra. Esto está atrasadísimo, por lo que hago un llamado a la Contraloría General de la República y al Pronadel, para que le metan velocidad a nuestros proyectos”, indicó.
El lento ritmo del programa también motivó la queja de Evenor Alegría, presidente del Consejo de Chepigana, quien reveló que se les informó que se continuará con el procedimiento usado en el gobierno pasado en cuanto a los trámites de control.
En fecha reciente, voceros del programa prometieron agilizar los trámites para los proyectos, incluyendo modificar el “ engorroso” manual de procedimiento.
Además, se les dijo a los representantes que los proyectos atrasados de 2014 no se perderían, porque se estaban desembolsando las partidas alusivas a ese año. Sin embargo, los ediles darienitas critican que se utilice el presupuesto de 2015 para ejecutar el atraso de 2014.

