El presidente de la República, Juan Carlos Varela, cumplió su promesa de sentarse a dialogar con la dirigencia ngäbe buglé en Tolé y Tabasará, en torno al proyecto Barro Blanco.
Sin embargo, el encuentro no obtuvo el éxito esperado, por cuanto la cacica general Silvia Carrera y los líderes del Movimiento 10 de Abril, al igual que su rival, la cacica suplente Clementina Pérez y el Movimiento 22 de Septiembre, coincidieron en demandar la cancelación de la obra.
De nada le valió al mandatario invocar la importancia de la paz social y permitir la conclusión del proyecto para beneficio de los panameños, pues la consigna fue y es: “No a Barro Blanco”.
Carrera, empero, aceptó volverse a reunir la próxima semana con el gobernante para tratar el tema y otros puntos que, según afirma, siguen pendientes.
Mientras tanto, la empresa Genisa, que adelanta la construcción del proyecto, solicitó ayer “certidumbre y respeto” para su inversión hidroeléctrica.
La intención del presidente de la República, Juan Carlos Varela, de convencer a los grupos indígenas que se oponen al proyecto Barro Blanco, en el río Tabasará, de concluir la obra y seguir dialogando para llegar a un acuerdo beneficioso para todos, se estrelló contra una postura única: no a la hidroeléctrica.
Varela viajó ayer a Tolé, provincia de Chiriquí, donde se reunió con la cacica general Silvia Carrera y otras autoridades, respaldadas por el Movimiento 10 de Abril, pero tras cinco horas de conversaciones el diálogo entró en un punto muerto.
Luego se trasladó al sitio del proyecto, donde el Movimiento 22 de Septiembre, el Congreso Tradicional y la Iglesia Mama Tatda mantienen un campamento de protesta contra Barro Blanco, para conversar con líderes como la cacica suplente Clementina Pérez, Toribio García y otros.
En Tolé, la cacica Carrera y otros dirigentes rechazaron de plano la propuesta del mandatario, de darle continuidad a la construcción de la hidroeléctrica y no iniciar operaciones hasta que se agote el diálogo.
Cuestionaron el que hace un año, en Santiago de Veraguas, el propio mandatario prometió cancelar Barro Blanco, pero hoy no honraba su palabra.
Al final, el Presidente sostuvo la tesis de que se necesita paz social en el país y que para él eso es lo más importante. Mostró preocupación porque de no concluirse la obra y ante la proximidad de la estación lluviosa, esto podría causar daños en las poblaciones aguas abajo.
Luego, al reunirse en Barro Blanco recibió la misma respuesta de la cacica Pérez, sumado a las oraciones de Mama Tatda.
Genisa protesta
Frente a la estrategia asumida por el Presidente, la empresa Genisa, que construye la hidroeléctrica, pidió al Gobierno “certidumbre y respeto” a su inversión, y advirtió de que no pueden seguir invirtiendo en la terminación del proyecto hidroeléctrico si no hay una garantía de recuperación de su inversión.




