Un centenar de hogares de extrema pobreza en varios corregimientos de la comarca Ngäbe Buglé es evaluado por técnicos del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), para darle a sus ocupantes una solución que mejore su calidad de vida.
Romelio Castro, enlace comarcal del Miviot, y quien coordina el trabajo con el departamento de Desarrollo Social, informó de que un grupo de trabajadores sociales, promotores comunales y técnicos examinan las casas en los poblados de Chichica, Quebrada de Guabo, Oma y Buenos Aires de Ñürum.
En la reserva indígena más grande del país, el 90% de las viviendas está en condiciones precarias, las que se caracterizan por tener techos de paja, paredes de troncos, piso de tierra, falta de agua potable y, en la mayoría de casos, ausencia de letrina.
Para Albertina Montezuma, de Buenos Aires, esta es una oportunidad para mejorar su hogar y el de muchas familias que viven en casas de cartón, techos de penca y piso de tierra, en las que todo se moja cuando llueve y suelen caer rayos que han fulminado a varias personas.
