Portando pancartas y armados con cadenas y candados, moradores del distrito de Macaracas, provincia de Los Santos, bloquearon la entrada principal de la sede regional del Ministerio de Salud para rechazar la decisión de la directora regional de esta entidad, Nahir Cedeño, de levantar la medida de cierre temporal aplicada a varias empresas porcinas.
Las operaciones de estas empresas fueron canceladas por supuestamente haber contaminado con sus desechos el río Estivaná.
Durante la protesta, los manifestantes vaciaron tanques que en su interior contenían aguas contaminadas provenientes del río.
“Nosotros pedimos que se mantenga la suspensión de operaciones de estas empresas hasta que corrijan los problemas que afectan el medioambiente”, dijo Raúl Vega, del Comité por el Saneamiento del Agua y del Ambiente de Macaracas.
La manifestación terminó cuando la gobernadora de Los Santos, Gina Smith, se comprometió a gestionarles una reunión con los ministros de Desarrollo Agropecuario, Salud y de la Autoridad Nacional del Ambiente.

