COCLÉ. Finalmente, luego de una espera de un año, el mercado de mariscos de Río Hato, distrito de Antón, reanudó las operaciones del cuarto de congelación. Su cierre temporal obligó a los expendedores a adquirir neveras eléctricas y portátiles hasta por $250 para mantener sus productos frescos y en buen estado.
En esta semana también se harán trabajos de desagüe y limpieza de drenajes, que emiten malos olores que afectan a la clientela. La gerencia aseguró que esto será resuelto una vez se libere de cemento las cañerías obstruidas.

