En vísperas de la conmemoración del primer aniversario de los disturbios del 8 de julio de 2010 en Changuinola, que dejaron más de 700 heridos, 2 muertos, 2 invidentes y 78 discapacitados, las organizaciones sindicales bananeras se quejaron de que el Gobierno, a pesar de la represión sufrida, aún mantiene una persecución contra ellos.
Erasmo Cerrud, representante del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción, expresó que a la fecha el Ministerio Público mantiene expedientes abiertos contra obreros por su participación en esos incidentes, pese a que estos son las víctimas de los disturbios, incluso muchos de ellos perdieron parte de la visión y otros han quedado discapacitados para laborar.
Cerrud recordó que tras los disturbios, el Gobierno acordó no iniciar procesos criminales contra los trabajadores, pero sucede lo contrario.
A su vez, Genaro Benett, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Banano, también denunció lo que considera una persecución de parte de la ministra de Trabajo, Alma Cortés.
Informó que han pasado varios meses desde las elecciones sindicales internas y a la fecha no se le entrega la certificación a la nueva junta directiva que la acredita como legítima triunfadora de los comicios.
Benett dijo que los funcionarios del Ministerio de Trabajo aducen que hacen falta documentos y afiliaciones. “Consideramos esto una represalia por haber rechazado la ley chorizo”, dijo el líder sindical bananero.
Las organizaciones sindicales de Bocas del Toro han organizado para hoy, 7 de julio, una vigilia para recordar a los obreros muertos en la refriega, a manos de la Policía Nacional. A las 4:00 p.m. se concentrarán en el centro de Changuinola para ir en romería al cementerio, en donde les rendirán homenaje póstumo.

