El reloj marca las 2:00 a.m. en un conocido bar de la ciudad de Penonomé y en medio de la música alta se forma una discusión entre dos compañeros de farra. Minutos después se escucha un disparo y uno de los que discutía yace muerto.
Al lugar llega la policía para proteger y asegurar la escena del crimen, luego aparecen los criminalistas y medicina forense, quienes deberán reunir las evidencias del caso.
La fiscalía delegada deberá, en conjunto con la policía judicial, hacer la investigación y dar con el responsable del homicidio para llevarlo ante un juez de juicio, para una audiencia oral. Allí las partes deberán probar la culpabilidad o inocencia del sindicado y el juez de juicio emitir una sentencia.

