La extraña muerte de tres obreros que laboraban en el proyecto de ampliación del Canal de Panamá en Gatún, sector atlántico, sumado a las denuncias de sus compañeros, motivó que el Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), capítulo de Colón, solicitara al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) y a los encargados de la obra realizar una investigación urgente en el lugar.
Con ese fin, una comisión del Mitradel, junto al Suntracs, recorrió anteayer el área del túnel, donde se determinó de forma conjunta la suspensión de labores hasta conocer los resultados de la investigación.
Ayer, técnicos del Ministerio de Salud (Minsa), del Mitradel y de la Caja de Seguro Social (CSS) realizaron una segunda inspección y segregaron el lugar para detectar las causas de una posible contaminación.
David Niño, dirigente del Suntracs de Colón, señaló que es urgente se averigüe qué está afectando a los obreros de esa manera y se determine si hay riesgos para la salud de los otros 600 que allí laboran.
Se intentó obtener un versión de parte de la Autoridad del Canal de Panamá, pero una fuente autorizada negó tener informes al respecto.
Samuel Rivera, secretario general del Mitradel, admitió que se había convenido paralizar las labores en el área del túnel, pero luego de la visita de ayer se constituyó una comisión entre Mitradel, Minsa y CSS para investigar las denuncias planteadas por los obreros.
“No podemos hablar de las causas hasta no recibir un informe técnico”, señaló el funcionario, pero se convino en retornar al trabajo y dejar que la comisión investigue”.

