Padres de familia de casi 500 estudiantes del centro básico educativo de Lajas Blancas, en la comarca Emberá Wounnan, provincia de Darién, advirtieron que no enviarán a sus hijos a la escuela, ante el peligro que corren de que les pueda caer una pared o fracturarse un pie, debido a las grietas que abundan en estas instalaciones.
Eufemio Guaceruca, dirigente de esta comunidad, precisó que el colegio, al que asisten estudiantes de primaria y premedia, está a punto de caerse, lo que es notorio en sus pisos y paredes.
“Se anunció que otorgarían $200 para pintura y reparaciones menores por aula, pero ni un centavo ha llegado a la junta comunal”, señaló, tras explicar que esta escuela tiene 40 años de servicio y ya no resiste más reparaciones. “Lo que hay que hacer es demolerla”, dijo.
Escuela modelo
Para este padre y el resto de los acudientes, lo que debe hacer el Ministerio de Educación es resolver cuanto antes el conflicto legal con la empresa Ciudad Alegría, la cual dejó inconclusa la escuela modelo y terminarla lo más pronto posible.
Este proyecto, cuya inversión era de $5.5 millones, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, quedó varado con un 52% de avance, y pendiente de resolver la fianza de cumplimiento por la aseguradora.
Habla la regional
Eduviges Lidibeth Lugo, directora regional de Educación en Darién, señaló que al decreto 5 de 2015, por el cual se le asigna a las juntas comunales la responsabilidad del mantenimiento y reparaciones escolares, se le han hecho varias reformas y está en espera del último cambio. Es por ello, aclaró, que hasta el momento no se les ha depositado un solo centavo para estas labores.
De momento, acotó, se trabajará solo en la limpieza de los centros escolares, y si el dinero llega la semana próxima, se procederá a pintar, para que los alumnos inicien clases el lunes 2 de marzo.
Los representantes repararán escuelas con menos de 500 alumnos, a lo cual se suma el dilema de que en Darién no hay arquitectos ni ingenieros que puedan evaluar las infraestructuras, y movilizar uno desde la capital es sumamente engorroso.

