El Valle de Antón es un sitio ideal para los buscadores de la buena salud y el bienestar personal. Por ello en esta región no solo el turismo ecológico, el de aventura o su exótica flora y fauna son atrayentes para los visitantes, sino también hay espacio para atender el turismo de salud.
Un estudio basado en registros del ecosistema nativo del lugar y realizado con el apoyo de naturistas, biólogos, guías turísticos y ambientalistas demuestra que el turista tiene una amplia opción para realizar diversas actividades en este lugar.
Recuentos extraoficiales apuntan a que el turista invierte parte de su tiempo durante su visita a rejuvenecerse, curarse de algún mal o realizar terapias en aguas termales.
Incluso los niños con algún grado de discapacidad que estudian en el Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE), de la vecina comunidad de Antón, son llevados a los pozos termales para mejorar la actividad motora de sus cuerpos.

