Las deudas que desde pasadas administraciones arrastra la Universidad Autónoma de Chiriquí continúan afectando su desarrollo, advirtió su rector, Héctor Requena.
“Encontramos la universidad sumida en lagunas, por las deudas que por años se acumularon, entre éstas el pago de docentes, pero afortunadamente hemos mejorado esta situación, porque logramos cancelar dos terceras partes de estos compromisos”, declaró Requena.
El rector indicó que al iniciar su gestión afrontó una deuda de cerca de 3 millones de dólares, pero luego descubrió que desde 2006, la Unachi debía otros 2 millones correspondientes al pago retroactivo de docentes y administrativos.
“La reducción de las deudas nos permitirá destinar mayores recursos a la atención de otras necesidades y de situaciones anómalas que quedan por resolver, algunas relacionadas con la responsabilidad del personal docente”, señaló Requena.
