Un promedio mensual de ocho mujeres víctimas de maltrato físico o psicológico acuden al Centro de Orientación y Atención Integral del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) en la provincia de Panamá Oeste.
Se trata de una cifra preocupante, dijo Iris Fernández, trabajadora social del Mides, al igual que los seis feminicidios registrados en esta provincia este año.
Algunas mujeres perdieron la vida, luego de que sus anteriores parejas incendiarion la casa en que vivían, como pasó en marzo pasado en el distrito de Chame.
El caso más reciente fue el de una mujer de 21 años que fue asesinada por su expareja el pasado fin de semana, en el distrito de Arraiján.
Según Fernández, los casos que se reciben provienen de diversos puntos geográficos de la provincia.
Meses atrás, relató, por la gravedad de los casos fue necesario remitir a albergues de protección en la ciudad capital a dos féminas residentes en el distrito de Capira.
Vuelven a casa
No obstante, dijo la funcionaria, preocupa el hecho de que las damas remitidas a los albergues no permanecen más de cinco meses en estos sitios y optan por regresar a sus casas, en donde otra vez son victimizadas.
Fernández también abogó por la creación de albergues de protección en la provincia de Panamá Oeste.
En Panamá Oeste, los casos de violencia doméstica también son vistos por la fundación Santa Rita de Casia, la cual les brinda asistencia legal, psicológica y programas de prevención de este tipo de violencia.
No buscan ayuda
Indicó además que en la mayoría de los casos, los hombres involucrados en los casos de maltrato a las mujeres, se niegan a acudir para recibir atención profesional.
