Secos o con poca agua se encuentra el 40% de los acueductos rurales construidos durante el gobierno de Ricardo Martinelli. Estas obras tenían un costo unitario de entre $30 mil a $80 mil, según Julio César Castillo, del Ministerio de Salud.
El 40% de los acueductos rurales del país está seco o presenta graves deficiencias en la producción y distribución de agua, afirmó el director general del Subsector de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario del Ministerio de Salud, Julio César Castillo.
Destacó que muchos de los acueductos construidos durante la pasada administración nunca beneficiaron a las comunidades donde se ubicaron, ya que presentan graves deficiencias en los diseños.
Igualmente, algunos no fueron terminados, mientras que otros fueron instalados en lugares donde no había agua.
COSTOS
El costo de cada proyecto rehabilitado y las mejoras de los acueductos rurales desarrollados durante la pasada administración oscilaron entre $30 mil y $80 mil, incluyendo los que no funcionan o fueron abandonados sin heberse terminado.
Las limitaciones económicas del Ministerio de Salud, de acuerdo con Castillo, le obligan a aliarse con otras instituciones estatales, entre ellas el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), para poder cumplir sus metas en materia de acueductos y sanidad básica en las áreas rurales.
No obstante, antiguos funcionarios de Salud en la provincia de Chiriquí, que pidieron el anonimato, afirmaron que precisamente esta injerencia de otras entidades propició la falta de un adecuado control y fiscalización de estas obras.
Explicaron que las principales urbes de la provincia chiricana son cubiertas por el Idaan, que en esta zona opera 13 plantas potabilizadoras alimentadas por ríos, quebradas y pozos.
ESTUDIOS
El funcionario indicó que mientras se construyen los acueductos que hacen falta para abastecer de agua potable al 10% de la población, se hacen los estudios de campo requeridos para diagnosticar la situación de los acueductos obsoletos, mal construidos, y de los que no funcionan eficientemente.
“Es necesario descubrir y recuperar los recursos invertidos en proyectos más desarrollados, pero lo más importante es cumplir nuestra meta de 100% agua potable, cero letrinas”, expresó Castillo.
El funcionario reveló que en todo el país existen 2 mil 734 acueductos rurales, que en su mayoría están administrados por organizaciones comunitarias que son apoyadas por el Ministerio de Salud.
MALA INVERSIÓN
Entre los acueductos rurales mal construidos o “rehabilitados” durante la pasada administración en la provincia de Chiriquí figuran el de Los Herbazales de Limones, distrito de Barú; el de Dos Ríos, en Dolega; el de San Pablo Viejo, distrito de David; y el de Llano Grande, en el distrito de San Lorenzo.
En la lista también aparacen los acueductos de Cerro Viejo en Tolé y el de Alto de Majagual en David.
“En algunos de ellos no hay agua suficiente para atender la demanda existentes, y otros se han convertido en un monumento a la desidia”, aseveró Castillo.

