El nivel de oxígeno disuelto en las aguas del río Escotá, provincia de Herrera, está por debajo de los parámetros permitidos, según los resultados de las tres muestras de agua tomadas en su cauce, tras la mortandad de peces detectada a inicios de este mes.
Guillermo Nicholson , director regional del Ministerio de Ambiente, indicó que los niveles de oxígeno se mantenían en 5.93, 5.41, y 5.48, cuando debieran estar en 7.
Adelantó que esta situación puede ser producto del bajo caudal del río, a raíz de las pocas lluvias que han caído en la región.
Esto, se suma a la gran cantidad de ceniza que cae al lecho, producto de las quemas de cañaverales.
Nicholson recordó que sin oxígeno es imposible que las especies acuáticas, en este caso los peces, pudieran sobrevivir, aunque prometió que se harán estudios para determinar si en el agua se hallan otras sustancias.
