La ineficiencia del director de la escuela Juan Demóstenes Arosemena, de Pocrí de Aguadulce, y la pasividad del Ministerio de Educación (Meduca) llevó a los padres de familia del colegio a cerrar sus puertas con cadena y candado, hasta que las autoridades educativas se presenten e impongan orden en el colegio pocrieño.
Hasta ayer, se mantenían suspendidas las clases, medida tomada por los acudientes para obligar a la ministra Marcela Paredes de Vásquez a trasladar al director, Candelario Reyes, y a atender las necesidades del plantel.
Otilia de Sáenz, directiva de la asociación de padres de familia, se quejó de que en 10 años de administración, Reyes no ha hecho nada por darle mantenimiento al edificio escolar, cuyo deterioro es ya evidente.
Los baños dañados, el pésimo estado del comedor, la falta de fuentes de agua y pintura de todo el edificio, son algunas de las necesidades que lo aquejan, y afectan a sus más de 800 estudiantes que asisten en doble jornada y que en octubre cumplirá 75 años de fundado.
Fece, a reformas
Ligado a estas quejas, los padres señalan que es increíble que este plantel, que cuenta con suficientes recursos del Fondo de Equidad y Calidad en la Educación (Fece), se encuentre en tan lamentables condiciones.
Para el alcalde de Aguadulce, Jorge Herrera, quien preside la Asociación de Municipios de Panamá, la ley que creó el programa Fece debe ser modificada, de forma tal que sus dineros sean manejados por el director del plantel con asesoría de contadores. Esto, sostiene Herrera, facilitaría la solución a las necesidades y proyectos del colegio, sin que se estanquen como ahora.
“Aquí hay proyectos pendientes que datan de hace 15 años y no se han podido ejecutar”, puntualizó el burgomaestre, tras hacer un llamado para que el gobierno central lance una iniciativa que agilice el manejo del Fece y le provea de una ejecución directa y expedita, pues, “hay que descentralizar”.

