La gran cantidad de antenas instaladas en su cima, exceso de basura, deforestación, fronteras agrícolas y cafetaleras, así como las concesiones que se pretenden otorgar para cambiar su zonificación, ponen en riesgo más de mil hectáreas de la zona protegida del Parque Volcán Barú y hace que se pierda gran parte de su biodiversidad.
Ezequiel Miranda, presidente de la Asociación para la Conservación de la Biosfera, señaló que todas estas malas acciones afectan un área paisajística excepcional, única en este parque.
Además, cuestionó el hecho de que se están rehabilitando potreros en la servidumbre del río Caldera, lo que constituye otro de los impactos que ponen en riesgo al volcán Barú.
Las declaraciones del dirigente ecologista surgen en este momento, en que el mes de junio está dedicado a la conservación de la naturaleza que rodea y da vida a las personas.
Otro aspecto que citó es la rehabilitación de carreteras en el área, sin tomar en cuenta a la sociedad civil.
En relación con la deforestación, las fronteras agrícolas y las cafetaleras, advirtió que estos impactos no han podido ser regulados por la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), después de 35 años de haberse creado el área protegida del volcán Barú.

