Los activos argentinos podrían recibir un nuevo impulso a partir de la semana próxima, si el gobierno de la presidenta Cristina Fernández pierde la mayoría parlamentaria en las elecciones legislativas del domingo, dijeron analistas de Wall Street.
Los especialistas consideran que una derrota del oficialismo podría obligar al gobierno a tomar una postura más amigable hacia el mercado, e impulsar acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, el Club de París y los acreedores que no participaron del canje de deuda de 2005.
En cambio, un triunfo del oficialismo podría llevar a acentuar los enfrentamientos abiertos en los últimos seis años de gobierno y su política intervencionista, incluyendo el mandato del esposo y antecesor Néstor Kirchner, y alejar a los inversores del país.
“Si hay un resultado positivo para la percepción de riesgo de Argentina, entonces podría haber un fuerte rally porque habría un atractivo para tomar posiciones”, dijo David Rolley, de la corredora de renta fija con sede en Boston Loomis Sayles & Co.
“La percepción de riesgo podría cambiar si la composición del Congreso es percibida como más amigable hacia los inversores extranjeros”, agregó. El riesgo país de Argentina, que elabora el banco JP Morgan y mide la prima sobre bonos del Tesoro de Estados Unidos que los inversores demandarían por comprar títulos del país, subió más de 200 puntos a unos mil 200 puntos desde mediados de junio, aunque se mantiene por debajo de los mil 825 puntos de abril.
Aunque es probable que pierda la mayoría parlamentaria, Fernández apuesta a que su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner, aporte un triunfo con su candidatura a diputado en la provincia de Buenos Aires, la más importante del país, que le permita conservar parte del poder y de la iniciativa política.
Los candidatos del gobierno perderían en los comicios de los principales distritos del país, como la ciudad de Buenos Aires y las ricas provincias de Santa Fe, Córdoba y Mendoza.
Un triunfo de Kirchner también podría mejorar las posibilidades tanto de Fernández como de su esposo para las elecciones presidenciales de 2011. “La clave es que si Kirchner finaliza segundo en la elección de Buenos Aires, él y su esposa quedarán debilitados, porque estará claro que ya no ganarán más elecciones.
Por ello es importante si salen primeros o no”, dijo Daniel Kerner, analista de la consultora política Eurasia en Nueva York.
Un período clave será el que va entre el resultado de las elecciones y la asunción en diciembre de los legisladores electos, lapso en el que los inversores temen que una derrota pueda llevar al gobierno a tomar medidas poco amistosas con el mercado.