Alerta con la ricinina

El aceite de ricino es mundialmente conocido como medicamento laxante, pero el residuo de su preparación, la ricinina, la substancia más tóxica del reino vegetal, es un veneno mortal. El ricino, ricinus communis, del que se extrae el aceite utilizado en medicina, es una planta originaria de las regiones tropicales de Africa, donde es un arbusto perenne, pero se ha extendido también a regiones de clima templado de todo el mundo. El fruto del ricino es una cápsula trilobulada y espinosa que contiene tres semillas planas. De estas se extrae el aceite de ricino, utilizado en medicina como laxante y explotado a escala industrial como ingrediente para lubricantes, jabones y barnices. La ricinina puede extraerse del aceite de ricino no totalmente purificado. Esta substancia actúa como veneno celular que inhibe la síntesis de proteínas complejas en los intestinos, lo que provoca trastornos en el aparato digestivo. Cuando es ingerida, provoca síntomas intestinales severos (cólicos, diarreas, vómitos) y deshidratación. La ricinina es tóxica para el hígado y el páncreas, produciendo hemorragias e hipoglicemia. Después se produce un estado de conmoción y la muerte.

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