Mercedes Castro.
La mantis religiosa es un insecto que no es famoso entre el común de los mortales por tener tres ojos o porque su cabeza es prácticamente giratoria, sino porque algunas hembras se comen literalmente a los machos con los que han acabado de copular.
Es que el amor mata, como cantarían intérpretes tan dispares como Andrés Calamaro y Álvaro Torres.
Por otro lado, en la literatura, especialmente en el delicioso género policíaco, se tiene una versión de la mantis: la ‘femme fatale’ (mujer fatal), ese tipo de dama que metafóricamente se alimenta de los hombres que seduce hasta llevarlos a su cama y que muchas veces esa relación es perjudicial para los caballeros.
De ambas féminas está compuesto el corazón, el paladar y el cuerpo de Teresa, una chef que tendrá éxito creando recetas, ya sea a través de sus libros o en la televisión, pero en el plano amoroso sabe que algo le falta.
Teresa es el excitante, gótico, coqueto, deslumbrante, irónico, vicioso y brillante personaje de la novela ‘Mantis’ (Editorial Alfaguara), de Mercedes Castro.
Para Teresa, la pasión que tiene por inventar y consumir comidas diferentes a partir de bacalao o crema de vainilla, y la de tener en su lecho a los hombres más variopintos (de libreros a productores) son dos gustos que son su bendición y a la par su perdición.
Teresa es cruel y tierna, extraña y fascinante, cautivante y frágil, capaz de querer, amar con locura y tan suicida para jugar con el fuego de la soledad sin importarle quemarse.
Del autor:
Mercedes Castro, oriunda de la ciudad de La Coruña (España) debutó en la faena narrativa con la novela ‘Y Punto’ (Alfaguara). La que nació en 1972 fue primero abogada, después pasó a ser editora y luego decidió inclinarse por la escritura de ficción.
