Por primera vez en su historia, los costarricenses tendrán, a partir del sábado, al frente de la Presidencia a una mujer, la politóloga Laura Chinchilla, quien resultó victoriosa en los comicios celebrados en este país centroamericano el pasado 7 de febrero.
El hecho de que sea la primera mujer que gobernará la pequeña nación de 51 mil 100 kilómetros cuadrados y 4.5 millones de habitantes, considerada una de las democracias más sólidas y antiguas de América Latina, le dará un carácter especial al traspaso de poderes.
“¿Continuismo?”, se preguntan algunos, ya que Chinchilla emergió como candidata por el oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), con el guiño del actual presidente y premio Nobel de la Paz, Oscar Arias. Sin embargo, la gobernante electa insiste en que imprimirá su propio sello al gobierno que se avecina. Ha conformado un gabinete combinado. En el equipo ministerial proseguirán algunos cuadros del actual gobierno, pero llegarán otros nuevos.
Tras ganar los comicios de febrero, Chinchilla, de 51 años de edad, aplicó el pragmatismo. Optó por el diálogo con todos sus opositores en la contienda electoral. Su estrategia le dio buenos réditos. Para el 1 de mayo, logró pactar una alianza con una de las fuerzas opositoras, el Movimiento Libertario, a fin de facilitar que el oficialista Partido Liberación Nacional alcanzara la presidencia y una fácil mayoría en el directorio de la Asamblea Legislativa.
La conformación de alianzas y diálogo serán de vital importancia para la próxima mandataria, debido a que no cuenta con mayoría en el Congreso. Por esa razón, la concertación, el diálogo y la negociación marcaron su estrategia después de la celebración del triunfo en febrero pasado.
Chinchilla insiste en que el “diálogo con todos los sectores del país” será un norte durante su administración. El país está a la expectativa. Ya anunció que uno de los primeros decretos, a partir del 8 de mayo, será declarar una moratoria a la minería a cielo abierto y a la exploración y explotación petrolera. Un tema de gran sensibilidad en el país, debido a la concesión a una empresa extranjera de la explotación de un gran yacimiento de oro en la zona norte costarricense.
La mandataria se ha comprometido a gobernar a favor de los sectores más necesitados, fortalecer la educación, programas sociales e imprimir un verdadero “sello verde” a su política ambiental.
Uno de los principales mentores de su candidatura, el actual presidente Arias, afirmó en su último informe presidencial del 1 de mayo haber dejado allanado el camino para que Chinchilla encuentre un país preparado para los grandes desafíos del futuro, como la apertura en la economía y la inserción en un mundo globalizado.
A partir del sábado, Chinchilla tendrá la palabra. Su traspaso será una verdadera fiesta de la democracia, dicen sus asesores. Los presidentes de los países de Centroamérica, salvo el nicaragüense Daniel Ortega, han confirmado su asistencia, así como el colombiano Álvaro Uribe y el ecuatoriano Rafael Correa.