[VIVIR CON ÉTICA]

Consumir con responsabilidad

Todos tenemos el deber moral de consumir menos y de comprar mejor. Además de, en lo posible, intentar sensibilizar a nuestro entorno.

Según Naciones Unidas, los 20 países más ricos del mundo han consumido a lo largo del pasado siglo más materias primas y recursos energéticos no renovables que toda la humanidad a lo largo de toda su historia.

Este siglo negro, en cuanto a sostenibilidad, está dejando huellas en el planeta que difícilmente puedan borrarse y cuyas consecuencias pagaremos durante muchas generaciones. Estamos dejando a nuestros descendientes en una situación ambiental alarmante.

Existen dos tipos de consumo bien diferenciados. El de las empresas, para nutrirse de las materias primas necesarias para fabricar sus productos. Y el de los consumidores finales, que consumimos tanto los productos fabricados por esas empresas, como bienes primarios tales como los alimentos.

Como consumidores, aunque lamentablemente no siempre, tenemos en muchos casos la posibilidad de incidir sobre ambos tipos de consumo. Nos asombraríamos del gran aporte que podemos estar haciendo con solo unos pequeños cambios en nuestros hábitos de consumo. Con solo informarnos un poco y prestar un poco más de atención a la hora de comprar; tenemos el deber moral de consumir menos y de comprar mejor. Además de, en lo posible, intentar sensibilizar a nuestro entorno. El primer paso está en no consumir lo que no necesitamos. Plantearnos seriamente al momento de comprar algo, si realmente lo necesitamos o si estamos por hacer una compra compulsiva.

El segundo es algo más complejo, pero para nada imposible. Se trata de investigar un poco algunas cosas sobre lo que vamos a comprar y evaluar si tenemos alguna alternativa social y ambientalmente menos nociva.

Conocer la materia prima con la que está hecho el producto, si su proceso de fabricación lastima al medioambiente, también es importante el origen del producto, ya que consumir productos locales reducirá el impacto ambiental del transporte.

También sería bueno pensar en los residuos generados después de utilizar el producto. Si sus componentes pueden reciclarse, si utiliza baterías y cómo utilizarlo correctamente para alargar su vida útil. Si como consumidores elegimos productos más amigables con el medioambiente, estaremos generando una importante presión para que las empresas lo tengan cada vez más en cuenta a la hora de fabricarlos. Consumir responsablemente es una tarea relativamente sencilla que nos beneficiará a todos los habitantes del planeta.


Última Hora

  • 21:03 Fiscalía indaga Emlilio Garzola por la desaparición de Rita Wald Leer más
  • 20:45 J Balvin muestra en sus redes la pasarela con la que inauguró Colombiamoda 2026 Leer más
  • 20:41 Exrelatora Catalina Botero alerta sobre el ‘declive brutal’ de las democracias  Leer más
  • 20:01 Intentan frenar la extradición a China de Kenneth Zhang, ligado a antiguo proyecto en isla Margarita Leer más
  • 19:18 Empleo: Aspiraciones salariales en Panamá caen 6.59% durante el primer semestre de 2026 Leer más
  • 18:47 Andrea Pirlo confirma que ya no es candidato para dirigir a Italia Leer más
  • 18:39 Ministro Frank Ábrego niega presencia del Clan del Golfo y guerrilleros en el país Leer más
  • 18:37 Iván Herrera deja atrás su mala racha a la ofensiva Leer más
  • 18:36 Seis muertes de niños y adultos en la comarca Ngäbe Buglé: Minsa investiga posible brote respiratorio grave Leer más
  • 17:52 Scaloni sale en defensa de sus ‘guerreros’ por ‘aguantar baldazos de agua fría’  Leer más