Costa Rica impulsa una serie de acciones para evitar que se le incluya en la lista de países considerados “agujeros fiscales” y evitar que su reputación siga manchándose.
En una reciente comparecencia ante una Comisión Permanente de Asuntos Hacendarios, el ministro de Hacienda, Fernando Herrero, llamó a la Asamblea Legislativa a dar los pasos para evitar que el país sea tildado de “paraíso fiscal”.
Las autoridades hacendarias impulsan un proyecto de ley dirigido a que el país alcance el nivel de transparencia en materia impositiva que reclaman los estándares internacionales.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) ya incluyó a la nación centroamericana en listados “negros”, en los que se menciona a los estados que brindan poca cooperación en materia de control de impuestos.
Se llama “paraísos fiscales” a aquellos países o territorios donde se pagan menos impuestos, lo que seduce a personas o grupos de terceras naciones a exportar sus capitales. Uno de los temas espinosos en torno a la cuestión impositiva es el denominado “secreto bancario”. Las autoridades costarricenses han hecho promesas a las autoridades de Ocde y a otras instancias de que flexibilizarán esa figura para facilitar el intercambio de información con fines tributarios.
Recientemente, una publicación española señaló a Panamá y Costa Rica como presuntos destinos de millonarios capitales de España, en busca de facilidades tributarias. En las listas de la Ocde han aparecido otros países latinoamericanos a los que se sindica de no actuar con la transparencia internacional requerida en materia de aplicación de impuestos.En febrero, el Gobierno de Francia también incluyó a Costa Rica en un listado de paraísos fiscales, en el que aparecieron también, de América Latina, Guatemala y Panamá y algunos estados caribeños.
Herrero expuso ante la comisión la importancia de establecer el intercambio de información tributaria y así detectar recursos no declarados en otros países. Igualmente, abogó por la flexibilidad del secreto bancario en Costa Rica.
El funcionario insistió en que su país no es un “paraíso fiscal” en el “sentido estricto”, sino que pasa como una nación no cooperante con el intercambio de información. Y lamentó que, por esa razón, Costa Rica sea incluida por otros países en “listas negras”, como es el caso de Francia y Brasil.
El ministro advirtió que esa condición pone en riesgo las inversiones extranjeras en su país.