Los trabajadores españoles celebran el peor 1 de mayo en muchos años. La crisis económica azota también España y se ha cebado con el empleo: más de cuatro millones de personas, cifra histórica, se encuentran ya sin trabajo y los expertos discuten cuándo se llegará a cinco millones de desempleados.
Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), los dos grandes sindicatos del país, redactaron un manifiesto conjunto que reclama una salida de la crisis que evite el incremento de la pobreza y la exclusión social, que ya empiezan a hacerse latentes en el país.
Un millón de familias españolas tiene a todos sus miembros en situación de desempleo y a muchos ya se les ha acabado o está a punto de acabárseles el llamado “paro”, la prestación por desempleo que el Estado paga durante un tiempo.
El secretario de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y su homólogo de UGT, Cándido Méndez, aseguraron que la situación exige que quienes peor lo están pasando en esta crisis sean la prioridad.
“El Estado –asegura Méndez– no puede articular una respuesta a la crisis que convierta a los ciudadanos en los paganos de la misma”. Y es que existe la percepción extendida de que quienes originaron esta crisis económica, agravada en España por un modelo sostenido durante décadas sobre una construcción que ahora se ha desmoronado, no la sufren y quienes pagan su factura son los trabajadores.
Cuando el tema del desempleo surge en una cafetería o un bar de España, siempre hay alguien que alega que las empresas tratan de beneficiarse con despidos ahora que está encima la crisis económica. “Siendo ésta una crisis de derechas, quien está pagando el pato es la izquierda”, sostenía recientemente en su columna de El País el escritor Juan José Millás, “siendo una crisis provocada por el capital, está sufriendo sus consecuencias el trabajador; siendo una crisis inducida por los malos, se está llevando por delante a los buenos”.
Los sindicatos acusan a la CEOE, la patronal española, de enturbiar el diálogo social y proponer medidas para intentar hacer negocio con la crisis. Se refieren a las propuestas que ha hecho llegar a los grupos políticos sobre la creación de agencias privadas de colocación y sobre un tipo de contrato con despido sin causa. Lo cierto es que el mercado de trabajo está en situación de emergencia y muchos recuerdan estos días el final de la década de 1980 y el inicio de la de 1990, cuando los índices de desempleo en el país llegaron a situarse en torno al 25%.