En tiempos de incertidumbres, un hombre de negocios norteamericano, Sidney Harman, ha demostrado una excepcional confianza en uno de los medios emblemáticos del periodismo norteamericano, la revista Newsweek. A sus 91 años, Harman ha comprado el semanario al grupo editorial de The Washington Post por un importe que esta compañía no facilitó, con la intención de afianzar su proyecto editorial.
La clave de su confianza, según publicó The Wall Street Journal, es que ha revelado a sus amigos que no tiene prisa por obtener beneficios. Como es evidente, la revista tiene hoy serias pérdidas y el nuevo propietario no confía en revertir la situación en, al menos, dos años.
El presidente ejecutivo del grupo Washington Post, Donald Graham, explicó que, obligados a vender la revista que poseían desde 1961 y que fue durante muchos años uno de sus buques insignia, buscaban un comprador que creyera en el medio: “Queríamos a alguien que sintiera tan profundamente como nosotros la importancia del periodismo de calidad”. Y lo encontraron.
Harman se mostró emocionado por haber ganado el concurso, al que se presentaron también ofertas de otros grupos mediáticos, como Fred Drasner, ex editor de New York Daily News, y la firma OpenGate Capital, propietaria de TV Guide.
Harman explicó ayer que ha adquirido Newsweek porque “supone la culminación y la síntesis” de todo lo que ha aprendido. “Para mí tiene un significado extraordinario el hecho de que depositen en mí la confianza para proseguir el legado de la familia Graham”, concluyó.
Su apuesta por Newsweek le ha llevado a comprometerse a conservar la mayor parte de sus actuales 350 empleados y, si despide a alguien, le pagará una indemnización equivalente a cuatro meses de sueldo, lo que ha sido uno de los puntos decisivos para que su oferta fuera la mejor valorada. El grupo editorial Washington Post seguirá, no obstante, pagando las pensiones de la plantilla de la publicación.
La división de revistas de este grupo editorial, centrada básicamente en Newsweek, registró en 2009 pérdidas por unos 36 millones de euros y, según The Wall Street Journal, la operación emprendida por Harman implicará unos gastos durante 2010 de unos 136 millones de euros, algo que parece no preocuparle.
La revista, que cuenta con 1.5 millón de abonados y llegó a tener 3.2 millones, fue fundada en 1933. En 2007 empezó a registrar pérdidas y entró en un proceso de recorte de plantilla en 2008 y 2009 que se saldó con la pérdida de 150 puestos de trabajo. Pese a estas medidas, el semanario perdió en esos ejercicios unos 75 millones de euros. En el primer trimestre del 2010, perdió 8.3 millones de euros.
El nuevo propietario, que ha manifestado su interés por los valores periodísticos de la publicación, planea renovarla con una mayor inclinación por la investigación y los reportajes.