A Gladys Turner le encantan las botas. En especial las negras, de cuero brillante. En su armario tiene dos pares, unas chocolates y otras negras.
Su primera muestra de dibujos en tinta china sobre papel es una serie de botas con sólidos basamentos teóricos relacionados con el erotismo, el fetichismo, las fantasías sexuales, las relaciones de poder entre hombres y mujeres y hasta con la alta costura.
