El oficialismo continúa sin lograr la unidad en Chile, subir en los sondeos ni sumar nuevas adhesiones para una eventual segunda vuelta presidencial en enero, alejando cada vez más la opción de lograr un quinto mandato sucesivo.
La candidatura del senador Eduardo Frei no logra arrancar, pese al apoyo de la presidenta Michelle Bachelet, que luce un respaldo de un 75%, incluso en encuestas ligadas a la oposición.
Las luces de alarma, que jamás han estado del todo apagadas, volvieron a encender el miércoles luego de que un diario argentino publicara declaraciones del candidato independiente Marco Enríquez–Ominami, señalando que jamás daría su voto a Frei en la segunda vuelta.
“Me parece muy grave que una persona que se dice de izquierda, diga que en la segunda vuelta, en una elección de esta magnitud, no va a apoyar al candidato de la Concertación”, reclamó el senador y presidente del Partido Radical Socialdemócrata, José Antonio Gómez.
En tanto, la vocera del comando presidencial de Frei, la demócrata cristiana Paula Narváez, calificó “de extrema gravedad” lo dicho por Enríquez–Ominami, hoy tercero en las encuestas con un 15% a 20% de las intenciones de voto.
Otros acusaron directamente a Enríquez–Ominami de favorecer la llegada al poder de la derecha, cuyo abanderado, el millonario Sebastián Piñera, marcha primero en los sondeos, con un 35% de apoyo para la primera vuelta de diciembre.
Por su parte, el diputado independiente Enríquez–Ominami, un ex correligionario de la presidenta socialista Michelle Bachelet, negó sus dichos, pero tampoco confirmó que dará un apoyo a Frei, cuyo apoyo electoral está estancado en un 25%. “Nunca me he puesto en el escenario de una segunda vuelta en que participe el senador DC, por tanto esa declaración no es tal como sale hoy publicada”, escribió Enríquez-Ominami en Twitter.
La actitud del diputado obedece tanto a que desea un pacto de reciprocidad con Frei para una eventual segunda vuelta, como a que al interior de sus filas hay quienes no están dispuestos a otorgar un nuevo mandato al Gobierno.
El tema, por primera vez puesto con crudeza sobre la mesa, puso de relieve la dificultad que enfrentará Frei, de pasar a la segunda vuelta, para sumar las adhesiones de Enríquez-Ominami.