Érase una vez un Hollywood donde la belleza no lo era todo y el adjetivo “diva” era usado con rigor y precisión. En aquella meca del cine, las actrices tenían que saber cantar, bailar y sobre todo actuar, además de verse exquisitamente glamurosas.
La competencia era férrea, pero Grace Kelly (1929-1982) se hizo su lugar, a la par de Audrey Hepburn, Eva Gardner, Elizabeth Taylor, Marilyn Monroe, etc. Todas hermosas, pero solo unas se convirtieron en íconos imperecederos de la moda.
La belleza de Kelly es innegable, pero su elegancia era arrolladora. Ella podría haber vestido harapos sin perder pizca de elegancia.
Como mujer fashionista de su tiempo fue adepta al New look lanzado por el diseñador Christian Dior en 1947. En la película La ventana indiscreta se le ve con un vestido de gasa negra, con cintura súper marcada y falda acampanada, con el toque perfecto de un collar de perlas.
Cuando dejó el celuloide por el principado de Mónaco, su estilo ladylike clásico, su elegancia y su fama le llevaron días de gloria a Rainiero III y a todo el principado.
Le encantaba cubrir su cabello rubio con pañuelos, sombreros, boinas, incluso fue una de las más fuertes embajadoras en hacer del turbante un elemento chic para la mujer occidental. Tenía afición por las túnicas, los guantes blancos, las gafas de sol de tamaño mediano, como por un bolso grande de asa corta de la casa Hermès, que al usarlo para cubrir los primeros meses de barriga de uno de sus embarazos, los medios lo rebautizaron como el Kelly bag.
Veintinueve años después de la muerte de Grace Kelly, su estilo ladylike sigue siendo referencia: Sara Burton, la diseñadora creativa de Alexander McQueen, se inspiró en el vestido de novia de la princesa de Mónaco para diseñar el de Kate Middleton; en 2010 el Museo Alberto y Victoria de Londres realizó la muestra “Grace Kelly: Style Icon”.
El martes pasado se inauguró el Museo de Cristóbal Balenciaga y sus organizadores movieron cielo y tierra por contar con tres vestidos que el modisto español diseñó para la princesa. En la revista InStyle España de este mes hay una página dedicada a cómo conseguir el peinado de Grace Kelly. Hoy, cuando tantas estrellas se proyectan sexis y otras vulgares, es grandioso que nos quede el legado de elegancia de Kelly “la grande”.
La autora es periodista.
