Clint Eastwood, Sidney Poitier, Helen Mirren, Samuel L. Jackson, Tim Robbins, Forest Whitaker y otras estrellas asistieron al homenaje que se le hizo al actor Morgan Freeman.
Se trata de un premio a su trayectoria por parte del American Film Institute.
Poitier lo presentó como “un príncipe del arte de la actuación”. Mientras que Whitaker calificó a Freeman, de 74 años, de “consejero, faro, confidente, un hombro en el cual apoyarse, protector y amigo” tanto en la vida real como en las películas.
Freeman lanzó un beso a Robbins cuando el coprotagonista de The Shawshank Redemption (1994) dijo que “fue un honor estar encarcelado contigo, Morgan”.
Durante la ceremonia de tres horas y media, se proyectaron escenas de las películas más célebres de Freeman y también de sus primeras actuaciones —se le ve cantar y bailar por televisión en The Electric Company a principios de los años de 1970—, además de grabaciones en las que otros actores y cineastas reflexionan sobre su carrera.
Se vio a Freeman como soldado de la guerra civil en Glory, como detective en Se7en, como chofer y amigo en Driving Miss Daisy y como Dios en Bruce Almighty y Evan Almighty.
“Me avergüenza decir que yo sabía que tarde o temprano, alguien me convocaría para hacer el papel de Dios”, dijo Freeman.
También hubo homenajes musicales: Garth Brooks y un coro cantaron Lean on Me; Betty White alteró la letra de Hello, Dolly a Hello, Morgan y Rita Moreno interpretó una canción que compuso para Freeman.
Eastwood entregó el premio con forma de estrella a quien llamó “el más grande de los actores. Es la persona más cómoda con quien estar y actuar”.

