Hoy por Hoy 2009/07/20

El presidente Martinelli ha confirmado públicamente lo que por tanto tiempo los medios denunciaron. El patrimonio público ha sido abusado en perjuicio del Estado por unos cuantos allegados al poder. Las concesiones solapadas, las autorizaciones secretas, las titulaciones de tierra y los permisos fuera de línea tienen -además del pillaje privado- otro elemento en común: la cercanía al poder de los beneficiarios, los mismos que se van rotando cada cinco años, en los mismos pasillos o salones, lucrando por igual, ya sea cuando gobernó Pérez Balladares o los arnulfistas de Moscoso, o la tristemente célebre patria nueva torrijista.

No había llegado al poder Ricardo Martinelli cuando empezaron a rodearlo conocidas figuras de lamentable trayectoria. Ojalá pueda la nueva administración tener la prudencia y entereza de mantener a raya a los aprovechadores de siempre, esos que traen negocios y solicitan favores al oído, abogando por cuanta concesión o permiso puedan obtener en secreto, porque sus actos no soportan ni la transparencia ni el rigor de la ley. Recuerde Presidente que su puesto se lo debe a los ciudadanos que exigían un cambio real y no a los aduladores de ocasión.

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